El pasado 20 de
marzo se celebró a nivel mundial el Día
Internacional de la Felicidad, fecha escogida por Naciones Unidas, que celebró el año pasado una cumbre
sobre el tema y adoptó recientemente una resolución llamando a dar más
prioridad en planes políticos y económicos a la felicidad y el bienestar.
"Felicidad
significa calidad de vida tal como cada uno la experimente. Si más personas en
el mundo viven de una forma que contribuya a la felicidad de otros, tendremos
un mundo con mayor cohesión", asegura Richard Layard, economista y
profesor emérito del London School of Economics, en el Reino Unido.

El grupo,
que cuenta entre sus seguidores al Dalai Lama, incluye en su sitio en la red
medio centenar de sugerencias concretas que pueden tomarse a nivel individual
en el día a día.
Desde el reinado de
Bután, que lleva una medida nacional de bienestar, hasta el índice para una
vida mejor de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico,
son muchos los gobiernos e instituciones que parecen haber despertado a algo
que pocos dudaban a nivel de la calle: el Producto Bruto Interno y el
crecimiento económico no bastan para medir el bienestar en una sociedad.
Para el
Profesor Layard, numerosos estudios en los últimos 30 años indican por qué
crear condiciones para una vida
satisfactoria es una decisión inteligente para los gobiernos desde el punto de
vista económico.
A efectos
de crear más felicidad a nivel de la sociedad, Layard recomienda a los
gobiernos varias acciones, desde dar prioridad a la salud mental, porque la
depresión y la ansiedad están detrás del 40% de los permisos por enfermedad en
el mundo industrializado, hasta menor
disparidad salarial y escuelas que enseñen a los niños a ser más resistentes
emocionalmente y contribuir más al bien común.
![]() |
Para el minje budista Nhan Trich Hahn, la búsqueda de la felicidad es como montar bicicleta: si te caes, te vuelves a montar y sigues pedaleando. |
No hay comentarios:
Publicar un comentario